EL REGISTRO
Nací en el este de Canadá en 1975, el menor de diez hermanos.
Al crecer en una casa así, uno aprende pronto a valerse por sí mismo.
No hay lugar para relajarse. Lo que haces tiene más peso que lo que dices.
Eso se quedó conmigo.
Esto empezó como una curiosidad. Quería entender la fragancia: cómo se diseña, cómo cambia, por qué algunas perduran y otras no.
Así que empecé a probar. A usar. A prestar atención.
Con el tiempo, eso se volvió más deliberado.
No me interesaba lanzar algo rápidamente.
Quería construir algo que pudiera respaldar.
Eso significaba prueba y error.
Ideas que funcionaban al principio, y luego se desmoronaban después de unas horas.
Esas no llegaron a buen puerto.
Solo lo que mantenía su forma avanzaba.
Vach Cittoni surgió de ese proceso.
Cada fragancia se desarrolla de la misma manera:
usada, ajustada y probada hasta que se siente bien en el uso real.
Nada se lanza porque esté cerca.
O cumple el estándar, o no avanza.
Lo que existe ahora es una extensión directa de eso.
Una casa de fragancias pequeña y controlada.
Producción limitada. Sin prisas.
Ha crecido de la misma manera en que comenzó;
discretamente y con intención.
- Vach Cittoni

